ÁREA INFANTIL Y ADOLESCENTE

El cerebro está en continuo desarrollo desde que el bebe nace, y es precisamente en estas primeras etapas de la vida, cuando se crearán las bases de la personalidad del niño, se desarrollará el autoconcepto que le acompañará el resto de su vida y aprenderá valores esenciales que serán la base de su funcionamiento adulto. 

 

Por estas y muchas otras razones, es fundamental que el niño crezca en un entorno saludable donde sea valorado, educado, respetado y entendido adecuadamente.En mi trabajo soy consciente de que esto no es siempre tarea fácil, y de hecho, en ocasiones la propia historia de los cuidadores principales interfiere en poder hacerlo de una manera sana.

 

Cuando algo en la vida del niño no va bien, aparecen una serie de conductas o síntomas que nos alertan de esto, aunque a veces aparecen en forma de algún tipo de trastorno, y es en este momento en el que los padres suelen acudir a consulta para intentar entender que le está pasando a su hijo, poder ayudarle y, en muchas ocasiones, para mejorar las relaciones familiares.En mi trabajo con niños y adolescentes se de la importancia de atender de la forma más temprana posible estos problemas, para ello trabajo tanto con el niño o adolescente como con los padres cuando es necesario.

LOS PROBLEMAS QUE TRATO EN CONSULTA SON:

TRASTORNOS DE APEGO

PROBLEMAS DE CONDUCTA

BULLYING

DESREGULACIÓN EMOCIONAL

MIEDOS Y FOBIAS

Las fobias son un temor irracional a uno o varios objetos o situaciones específicas que provocan en la persona que las padece una conducta persistente de evitación, es decir, la persona evita el contacto o la cercanía con el objeto o la situación temida.

 

El temor va acompañado de una fuerte ansiedad (que llega incluso al pánico) que la persona sufre cuando se enfrenta a ello, sin embargo, generalmente se dan cuenta de que esas respuestas emocionales son irracionales y exageradas.

 

Hay muchísimas situaciones, objetos o actividades que pueden relacionarse con una enfermedad fóbica, pero se pueden clasificar en tres categorías principales: Fobia Específica, Fobia Social y Agorafobia. Aquí hablaré únicamente de la Fobia Específica.

 

Los niños pueden sufrir fobias o miedos determinados, según su edad, p.ej. miedo a separarse de la madre, a la oscuridad, a los extraños …, que en la mayor parte de los casos evolucionan con normalidad y desaparecen al cabo del tiempo; si no es así, se mantendrán incluso en la edad adulta. En los niños, la ansiedad asociada a la fobia puede presentarse como llanto, “berrinches”, abrazos a los padres e inhibiciones (dejar de hacer cosas que antes hacían).

Las fobias más comunes en la edad adulta son: fobia a determinados animales (serpientes, cucarachas…), a situaciones (alturas, aviones…), a características del ambiente (suciedad, tormentas…) y a lugares o situaciones que tengan que ver con la enfermedad o la sangre (hospitales, inyecciones…). Aunque, como he dicho, hay muchas otras fobias, que aunque menos comunes, no por ello dejan de ser importantes.

 

La fobia se desarrolla porque, en un momento dado, la persona vive (real o imaginariamente) una situación relacionada con ese objeto o situación que le resulta extremadamente desagradable, a partir de ahí, cada vez que se aproxima a una situación u objeto parecido, experimenta las mismas sensaciones desagradables (incluso mayores que la primera vez). La persona intenta evitarlo y sólo lo consigue escapando de la situación o del objeto temido. Cuando esto ocurre, se relaja y se siente mejor, por lo cual, la próxima vez, intentará no enfrentarse, y evitará el contacto para “prevenir” la ansiedad. Entonces (y si la ansiedad que genera es lo suficientemente alta) podremos decir que está instaurada la fobia.

 

Una forma de eliminación de la fobia, desde el EMDR, se basa, como siempre, en el procesamiento del trauma que provocó dicha fobia, y generalmente, si es un trauma simple, la eliminación por esta metodología es fácil y muy rápida.

 

De todas maneras, y para terminar, comentaré que prácticamente todas las personas tienen algún tipo de miedo exagerado a algún objeto o situación. Sin embargo, normalmente no es necesario su tratamiento siempre que no sea incapacitante o le produzca una reacción de ansiedad exagerada que la persona perciba como muy desagradable. Por ejemplo, si una persona en España tuviese miedo a los elefantes, en general no sería un problema importante en su vida diaria, a no ser que trabajase como su cuidador en un zoológico. Pero, si ésta misma persona se fuese a vivir a la India, tendría un grave problema, ya que allí se los encontraría frecuentemente por las calles.

 

Un último comentario es que las fobias son normalmente el problema más fácil de eliminar en psicología y el que tiene un menor tiempo de tratamiento.

ADOPCIÓN

Hoy en día cada vez más parejas recurren a la adopción como modo de desarrollar su maternidad/paternidad. Bien porque no puedan tener hijos biológicos, bien por cualquier otra causa.

 

Sin embargo, en España, y en contra de lo que muchas personas creen, no hay casi niños/as que puedan ser adoptados. Sí existe, sin embargo, un gran número de niños/as susceptibles de ser acogidos por una familia (acogimiento familiar). El acogimiento es muy diferente de la adopción ya que la adopción (nacional o no) rompe los vínculos legales con la familia biológica y los establece con la familia adoptiva (en España sólo existe la adopción plena).

 

 

 

El Acogimiento Familiar tiene una filosofía completamente diferente. El niño es acogido por una familia con el fin de proporcionarle un ambiente estable y favorecedor que le permita su desarrollo personal mientras su familia biológica no puede proporcionárselo. Por ello, cuando esta haya recuperado la estabilidad o tenga los recursos (económicos, emocionales, sociales, etc.) suficientes, el niño/a deberá volver con su familia de origen, ya que nunca rompió los vínculos con ella.

 

 

Así pues, y debido a que el número de familias que realizaban un ofrecimiento de adopción nacional era muy superior al de los niños susceptibles de ser adoptados, hace unos años se cerró el cupo para la adopción nacional (aunque volvió a abrirse en varias ocasiones más, pero sólo durante pocos meses cada vez, la última en mayo de 2015) y comenzó el auge en España de la Adopción Internacional.

 

Sin embargo, muchas personas acuden a la adopción internacional sin un conocimiento real de lo que ello supone. Es obligación del estado garantizar que el niño que llegue para ser adoptado se desarrolle en las mejores condiciones físicas y psicológicas, así como que los medios económicos con los que cuente la familia sean suficientes. Por ello, y dado que, no lo olvidemos nunca, la prioridad es el menor, los padres deben pasar por una evaluación psicosocial minuciosa que garantice que ese niño va a poder estar bien atendido. Mucha gente piensa que los niños en los orfanatos están tan mal que hay que sacarlos de allí a toda costa.  Sin embargo, no piensan que cuando son adoptados se les saca de lo que ellos han conocido como su hogar, de las personas que han cuidado de ellos, del clima, la alimentación, el lenguaje, etc. Y si llegan aquí y los padres no les ofrecen lo que necesitan para su desarrollo integral, el trastorno psicológico para el niño puede ser aún mayor que estar en un lugar con pocas posibilidades económicas.

 

Otro punto extremadamente importante es que, la adopción no es un hecho benéfico, es una opción de maternidad/paternidad. No es justo para un niño ser adoptado por “pena”. Para que la adopción pueda ser llevada con las mayores garantías de felicidad para ambas partes, los padres adoptantes deben tener el deseo de ser padres, ante todo, es decir, deben querer un hijo, con todo lo que conlleva.

 

Las personas que adopten también tendrán que tener claro que el niño/a que va a llegar trae consigo una problemática especial, que no sólo es la adaptación. La historia previa del niño y sus secuelas psicológicas no pueden obviarse (por muy pequeño que este sea) pero tampoco las posibles secuelas físicas (problemas psicomotrices, de crecimiento, etc). Además, la adopción “no es reversible”. Es decir, “si no me gusta el niño no puedo devolverlo” ya que si lo hago estaré abandonando un niño exactamente igual que si abandonara a un hijo biológico porque “no se adapta a mí, no es lo que yo esperaba, no sé qué hacer con él…” con el consiguiente desarraigo y problemas emocionales que le traería ya que al ser ya un niño español quedaría abandonado de nuevo aquí y separado de todo lo que conocía.

 

 

La adopción internacional puede solicitarse en diferentes países, por ejemplo: China, lndia, México, Colombia, Ucrania, Hungría, Bulgaria, Santo Domingo, y un largo etcétera. El Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) de la Comunidad de Madrid es el organismo competente para informar sobre todos los trámites necesarios y a pesar de que hay un pequeño grupo de psicólogos autorizados por la Comunidad de Madrid para realizar los Informes psicológicos necesarios para la obtención del certificado de idoneidad de la CAM, todos los trámites han de seguirse a través de ésta y de los correspondientes colegios profesionales, por lo que en este centro no se puede realizar ningún tipo de tramitación que no venga directamente de dichos colegios.