Rituales de despedida

10 abril 2020
10 abril 2020 Natalia

Los rituales de despedida son actos simbólicos que nos ayudan a expresar nuestros sentimientos ante una pérdida, a poner un poco de orden en nuestro caótico estado emocional, a establecer un orden simbólico para los acontecimientos vitales y nos permiten la construcción social de significados compartidos. Nos abren la puerta a la toma de consciencia del proceso de duelo.

Este tipo de acciones, al tener una carga simbólica y emocional, te permiten conectar con tu dolor, te ayudan a ir integrando lo que ha sucedido y cómo lo estás viviendo.

Teniendo en cuenta la situación actual de aislamiento, he recogido estas sugerencias para ti y tu familia. Puedes elegir o crear la que mejor se ajuste a tus necesidades.

  • Pautas para rituales funerarios
  • Quizá el personal de la funeraria que os atienda pueda ayudar a transmitir las expresiones que personalmente os hubieran gustado y pueda ayudar siendo el enlace para llevar a cabo actuaciones in situ para homenajear o despedir a tu ser querido: leer una carta, incluir un objeto en el ataúd, poner la canción preferida de ambos… y si fuera posible, retransmitirlo en tiempo real, a través de video llamada o grabándolo por teléfono.
  • Otra opción es guardar en una bolsa una carta que has escrito junto a un objeto personal que tuviera un significado especial para tu familiar (una foto, su reloj…). Si hay niños en casa pueden elegir un juguete que les recuerde a él/ella y hacer un dibujo que también añadirán a la bolsa. Cuando la funeraria se ponga en contacto con vosotros pedidles que lo depositen sobre el féretro, ya que así no tendrán que manipular nada.
  • Así mismo, las compañías funerarias están ofreciendo servicios de asesoramiento y acompañamiento psicológico a sus clientes. Infórmate sobre este servicio, puede ser de gran ayuda para estos momentos.
  • Pautas para rituales personales
  • Tal vez en estos primeros momentos no te apetezca compartir socialmente o igual prefieres hacerlo sólo con los más allegados y de una manera más íntima o, incluso, respetar un modo y espacio propios. Si es así, estás en tu derecho de hacerlo; siendo necesario comentar al resto de las personas de tu entorno que este es tu deseo. No obstante, permite que las personas que te quieren estén ahí para ti, deja que te cuiden en la medida de lo posible.
  • Es una situación excepcional. Piensa que más adelante, si lo necesitas, puedes llevar a cabo la ceremonia o ritual que te hubiera gustado realizar en este momento, o alguna otra alternativa. Se trataría de aplazarlo un tiempo.
  • Prepara un escrito para cuando puedas reunir a todos tus seres queridos y hacerle un pequeño homenaje presencial tal como te hubiera gustado. O bien, puedes grabar en vídeo y compartirlo en estos momentos con aquellas personas que consideres a través de redes sociales, WhatsApp, etc.
  • Reúnete por videoconferencia con las personas mas allegadas al difunto y, si sentís la necesidad, hablad de las circunstancias de la muerte. El relato te ayudará no solo a descargar emociones, sino también a ordenar y estructurar tus pensamientos y, en consecuencia, a normalizar la situación. Expresad lo que significó para cada uno de vosotros. Recordad alguna anécdota que compartisteis, mostrad vuestra gratitud por aquel favor que os hizo… O, simplemente, encenced una vela y compartid unos momentos de silencio. Cualquier cosa que se os ocurra estará bien y, aunque no haya contacto físico, siempre podréis abrazaros con la mirada y las palabras.
  • Utiliza técnicas narrativas terapéuticas. Puedes escribir una carta, dirigida bien a tu ser querido fallecido contándole cómo te sientes con todo lo ocurrido, o bien a una emoción concreta (Carta a mi tristeza, rabia, etc.) a Dios, a la Vida, a otras personas. Otra opción es escribir poemas y mensajes cuyo contenido sea algo que le diríamos a esa persona, como si estuviera aquí, recuerdos positivos, sentimientos de agradecimiento, de disculpas, etc. O bien, recopilar textos escritos por otros autores con los que nos sentimos identificados. Podemos enterrar después esta carta en algún lugar especial, romper en trozos pequeños para que sirva de abono para un árbol o una planta o quemarla haciendo una ceremonia.
  • También puedes elaborar un diario donde expreses todo lo que vas sintiendo cada día. Lo que se cuenta y se expresa, existe y nos ayuda a tomar consciencia de la realidad de la pérdida y de nuestros afrontamientos durante el proceso.
  • Realiza dibujos, que te permitan, cuando las palabras se atascan, expresar de manera simbólica tu sentir.
  • Se puede destinar un rincón de una habitación, que resulte más tranquila o íntima, como rincón del recuerdo. Colocar una foto de la persona fallecida u objeto que simbolice la relación con esa persona. Adornar ese rincón como más te guste: flores, velas, música, sillón cómodo, etc. Cada vez que desees (tanto tú como las personas que conviven contigo) puedes ir al rincón a estar en silencio, rezar/orar, expresarle lo que sentimos, hablarle diciéndole cómo te sientes ahora que no está, como crees que será tu vida a partir de ahora, recordar momentos que compartisteis juntos, las cosas que te gustaban de el/ella y cuáles no, explicarle por qué han tenido que despedirle de esta manera, explicarle cómo te hubiese gustado haber hecho el funeral y entierro, etc.
  • Si en estos momentos te sientes con fuerza, utiliza fotos o vídeos que puedan ayudarte a conectar con los recuerdos. A algunas personas les ayuda recopilar este material gráfico y audiovisual y crear álbumes o mini-documentales honrando la huella de vida compartida. Si esto no es posible para ti, quiero que sepas que es normal no poder ver estos recuerdos por un tiempo. Cada persona tiene su propia forma de elaborar y afrontar su proceso de duelo y su propio tiempo para ello.
  • Construye una caja de recuerdos, para guardar los recuerdos de tu ser querido. Decórala a tu gusto. Esta sugerencia la puedes llevar a cabo con otros miembros de la familia que convivan contigo (por ejemplo, los niños/as).
  • Cuelga de tu balcón, ventana o puerta algún objeto/cartel/señal que te recuerde a tu ser querido o simbolice su marcha. Te proponemos confeccionar una banderola tibetana con telas o trozos de papel y cuerda, en cada banderola se puede escribir un mensaje de recuerdo para la persona fallecida y colgarlo donde prefieras. Esta sugerencia la puedes llevar a cabo con toda la familia y amigos/as que así lo deseen.
  • Es importante incluir a los niños/as, personas mayores y personas con discapacidad en los rituales, explicándoles con naturalidad, de acuerdo con su edad y su condición, lo que se va a realizar y de qué manera pueden participar. Toda persona necesita sentirse amada y dar amor, ser cuidada y cuidar, sentirse segura y aportar seguridad, sentirse validada, reforzada, comprendida, respetada y acompañada en sus procesos vitales; por eso, también necesita devolver recíprocamente lo que se le da. Permitamos que todos los miembros de la familia, sin exclusión, puedan sentirse integrados y sostenidos en estos momentos difíciles. Construyamos redes en vez de muros. Se les puede proponer que hagan un dibujo o escriban una carta al familiar fallecido.
  • Aprovecha las redes sociales. Compartir el dolor también es importante a la hora de elaborar el duelo. Recurre a Facebook, Instagram o Twiter para recordar a ese ser querido y despedirte virtualmente con una frase, una imagen o foto, una canción, etc.